Modas y saber hacer
27 julio 2009
Hoy en día, en las ciudades “cules” (palabra del R.A.L.A, Real Academia de las Lenguas de Andoni), el que viste más hortera es el más fashion. Hemos llegado al extremo de que vestirse de la forma más rara posible convierte al personaje en “moderno”. En mi opinión, todo tiene que seguir un órden, no pega llevar traje negro con unas Converse rosas, aunque los “mods” londinenses lo llevaran. De lo contrario hay, por lo menos, que saber argumentar porque lo llevas e intentar justificarlo.
Antes de seguir que quede clara una cosa: que la gente haga lo que le venga en gana.
El ejemplo introductorio de la ropa está directamente relacionado con muchas otras modas como beber ginebra Hendrick’s. Para mi es una de las mejores ginebras que hay y no sólo por el sabor diferenciado respecto las otras ginebras conocidas como la London, Tanquerai o Seagrams sino porque han hecho todo un ritual a la hora de producirla y servirla.
Como deben saber muchos de ustedes la ginebra Hendrick’s se destila con rosa de Bulgaria y pepino, sí pepino y es por ello que se sirve con una rodaja de pepino y no una de limón.
Para tomar un producto de cierta calidad y saber valorarlo hay que prepararlo y degustarlo tal como se merece. Cabe recordar una frase que dijo el gran Mauricio Wiesenthal en un curso de cata de vinos al que asistí hace unos meses: “… el aumento del poder adquisitivo de la sociedad está llevando a que la gente haga el piiii con el vino, tal como tomarse una botella de 50€ en una barra repleta de gente mientras te comes una tapa con las manos…”.
La situación que voy a contar no está relacionado con el mero hecho de que un Hendrick’s sea caro, porque para que se hagan una idea puede costar entre 6 € y 20 € dependiendo de donde se tome, sino con saber hacer las cosas y hacerlas conscientemente.
Voy a contar qué nos paso, con mis queridos compatriotas Sir Anthony Worldgate y el ilustre Conde de la Maza en una terraza de la plaza de la Constitución de San Sebastián.
- Camarera (impresionante, por cierto): ¿Qué van a tomar?
- Nosotros: Un Absolut-Limón (X), un Hendrick’s-Tónica (N) y nada (A)
- Yo: ¿Tienen pepino?
- Camarera: ¿Pepino? ¿Qué es eso?
- Yo (miro a los dos vascos): ¿Cómo se dice en euskara? …
- Yo: Pepino, lo de las ensaladas.
- Camarera (sonrisa): No, no tenemos…
- Yo (me lo callé): ¿Qué tónica tienen?
…
A ver, no se puede tener según qué bebidas en según qué sitios. 1) por lo mal que queda el local cuando viene un – como fui yo, 2) porque seguro que a la marca no le interesa, 3) porque las cosas, si se hacen, se hacen bien.
No dejen de probar una buena copa de Hendrick’s, merece la pena. En otro post contaré como, para mi, debe servirse un buen gin&tonic.
Y para terminar, una frase de la marca: “No other gin tastes like it because no other gin is made like it”.
Sirgood


27 julio 2009 at 18:59
No he podido evitar que eso de “Camarera (impresionante, por cierto)” me recuerde a la entrevista concedida por aquel gran personaje en la boca del metro:
Sigue así.
5 octubre 2009 at 23:32
El otro día tuve el gusto de probar el Hendrick’s y coincido totalmente contigo… qué gustazo!
5 octubre 2009 at 23:53
Ahora me tomaba uno, mira tú!
25 noviembre 2009 at 15:22
[...] permanentes de opinión. Ya sea un restaurante, un jabón de manos, un concierto de música culta, una ginebra o una estrategia comercial, … nada escapa a ser puesta a caldo (o no) por nuestra lengua [...]
6 enero 2010 at 13:42
[...] La sorpresa esta mañana ha sido supina: vean y envidien. Sus majestades de Oriente, además de existir, va a resultar que es cierto que saben lo que haces e incluso se enteran de lo que uno lee en internet. [...]